El Futuro Es Violencia

El futuro es violencia.

No porque traiga dolor o tragedias,
sino porque su sola concepción desplaza lo que ya ocurre.

La ilusión del futuro se superpone al presente.
Lo oculta.
Lo desplaza.
Lo condiciona.
Aparece como un “todavía no”,
como un “espera”,
como un “algún día”.

El cerebro inventa futuros imaginarios.12345
La mente los vive como reales.
La vida no participa en ninguno.6

El futuro no ocupa un espacio fuera del cuerpo.
No está adelante ni atrás, arriba ni abajo.
No existe como lugar real.
Solo aparece como una imagen mental que se superpone al instante.
El futuro opera como proyección, no como presencia.

El futuro que la mente asume como real actúa como un borde.
Detiene el movimiento.
Lo encierra en una forma.
Promete lo que no ocurre
y el cuerpo termina moviéndose hacia aquello que no llega.

Aplazar la vida genera tensión sobre el instante.

El futuro interrumpe.
Y esa interrupción tensa lo que hay.

El futuro se apoya en estructura.
En dirección.
En una historia.
En un plan.
En un final.

Toda exigencia genera tensión. Y esa tensión actúa como violencia sobre el instante.

La vida no exige.
Se mueve.

Respira.

La vida no se dirige.
Se despliega.

La vida no cabe en un calendario.
Ni en una hoja de ruta.
No sigue un propósito.
Ocurre.
No espera un “cuando todo esté listo”.

El futuro es una ficción que ocupa lugar.
Desplaza el presente que postergas.
Reduce la experiencia.
Debilita el impulso.
Atenúa la verdad.
Aparece como estabilidad
y contrae el movimiento.
Promete seguridad
y reduce la existencia a espera.

“Más adelante” introduce tensión. Y en esa tensión aparece la forma de seguridad.
La lógica de la seguridad desplaza lo que ocurre.
Y en ese desplazamiento, el instante se pierde.

El futuro es violencia
porque instala la espera.

La espera vacía el instante.

La vida aparece cuando el futuro deja de ocupar lugar.

Cuando no surge dirección.
Ni promesa.
Ni mapa.
Ni garantía.
Ni estructura.

La vida se abre cuando caminas sin saber.
Cuando nada sostiene el paso.
Cuando el movimiento ocurre por sí mismo,
sin intervención de la mente.

El futuro es violencia.
La presencia es desarme.

El cuerpo sin futuro
vive su propio movimiento.
Está libre.

— Cit Anatman

Referencias

1.Schacter, D. L., Addis, D. R., & Buckner, R. L. (2007). Remembering the past to imagine the future: the prospective brain. Nature Reviews Neuroscience, 8(9), 657–661.

2.Suddendorf, T., & Corballis, M. C. (2007). The evolution of foresight: What is mental time travel, and is it unique to humans?. Behavioral and Brain Sciences, 30(3), 299–313.

3.Addis, D. R., Wong, A. T., & Schacter, D. L. (2007). Remembering the past and imagining the future: common and distinct neural substrates. Neuropsychologia, 45(7), 1363–1377.

4.Buckner, R. L., & Carroll, D. C. (2007). Self-projection and the brain. Trends in Cognitive Sciences, 11(2), 49–57.

5.Gilbert, D. T., & Wilson, T. D. (2007). Prospection: Experiencing the future. Science, 317(5843), 1351–1354.

6.Killingsworth, M. A., & Gilbert, D. T. (2010). A wandering mind is an unhappy mind. Science, 330(6006), 932.

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